Se conoce como jabón de Castilla al elaborado en su mayoría o su totalidad con aceite de oliva. Sin duda el primer jabón que tienes que realizar si, como yo, eres nueva en este mundo de los jabones y las cremas. Es un jabón que solo tiene tres ingredientes pero es, en su simplicidad, un jabón prácticamente perfecto. Limpia e hidrata la piel incluso las más delicadas como la de los bebes.

Ingredientes:
– 600 gramos de aceite de oliva virgen extra
– 74 gramos de sosa caustica
– 110 gramos de agua destilada
Sobreengrasado 10%
Concentración 40%

– Se pesan los ingredientes por separado.
– Se añade SIEMPRE la sosa en el agua poco a poco removiendo para que se disuelva. NUNCA echar el agua sobre la sosa para que no salpique. Cuanto más fría esté el agua mejor, incluso congelada.
– Yo no tengo termómetro de cocina, así que espero una media hora para que la temperatura de esta mezcla descienda un poco. Si teneis termómetro la temperatura ideal es de unos 40 º C.
– Se añade la sosa al aceite y se bate con la batidora a la velocidad más baja, siempre con cuidado de no salpicarnos, durante unos 10 o 15 minutos.
– Pasado este tiempo yo pongo la batidora a la máxima potencia y sigo batiendo hasta alcanzar el punto de traza.
Se conoce como punto de traza al momento en que la mezcla tiene una consistencia como de puré espeso.
En este momento la mezcla ya es jabón.

– Se pasa el jabón al molde, se cubre con film transparente de cocina y se abriga el molde, es decir, se envuelve con una toalla para ayudar a mantener el calor.

– Esperar 24 horas para desmoldar el jabón y cortarlo en pastillas.
– Se colocan las pastillas ya cortadas en un sitio seco y ventilado, alejado de la luz directa y se les da la vuelta cada día para conseguir un secado homogéneo.
– A los 30 días ya se puede utilizar el jabón.