Realizar una crema base en casa es mucho más fácil de lo que nos imaginamos.
Consta en principio de solo tres ingredientes:
– Agua destilada o un hidrolato
– Aceites o mantecas
– Emulsionante
Como todos sabemos, el agua no se mezcla nunca por si sola con el aceite, es por ello que necesitamos un emulsionante, y en esta ocasión usaré uno que es muy fácil de encontrar en cualquier tienda: la cera de abejas.
La cera de abejas atrapa la humedad de nuestra piel, la suaviza y crea una capa protectora contra los elementos.
Usada en la proporción correcta no tapa los poros y no tiene por qué provocar granos ni acné.
Ingredientes:
– 15 gramos de agua destilada
– 5 gramos de aceite de coco
– 10 gramos de aceite de sésamo
– 2 gramos de cera de abeja
– 10 gotas conservante cosgard
* Nota: Es una crema para piel seca, no por la cera de abejas sino por los aceites empleados.
En caso de no utilizar conservante guardar en la nevera y utilizarla en dos semanas. En este caso al llevar aceite de coco y cera puede que endurezca demasiado con el frío.
– Se pesan los ingredientes, el agua por un lado y los aceites y la cera juntos.
– Se ponen los dos recipientes al baño María para que alcancen la misma temperatura hasta que la cera y el aceite de coco se fundan.
-Se retiran del baño María, se añade la mezcla de aceites al agua y se bate durante 2 o 3 minutos.
– Se pone el recipiente en un bol al baño María pero esta vez con agua fría.
– Se sigue batiendo, veremos que la crema se va espesando, se añade el conservante si se tiene y se bate un poco más para mezclarlo todo bien.
El resultado es una crema untuosa, aparentemente dura al tacto, pero que se funde inmediatamente al contacto con la piel.