El resultado ha sido una crema untuosa y densa, de un tacto similar a la nivea pero que se extiende mucho mejor.
Ingredientes:
– 70 gramos de agua destilada
– 40 gramos de aceite de coco
– 30 gramos de aceite de sésamo
– 3,5 gramos de olivem 1000 (emulsionante)
– 3,5 gramos de cera de abeja
– 0,7 gramos de cera carnauba
– 1 gramo de óxido de zinc
– 1 gramo de conservante cosgard
Está indicada para pieles secas por el tipo de aceite utilizado. Para realizar una crema para pieles normales o grasas se puede sustituir el aceite de coco por manteca de karité y el aceite de sésamo por otro más indicado para este tipo de piel, como el de argán, oliva, jojoba, girasol… el que más os guste.
La cera tanto de abeja como la de carnauba usadas como emulsionante crean una película protectora sobre la piel manteniendo su hidratación, pero por si solas el resultado es una crema con textura de pomada, por eso las he mezclado con el olivem 1000, para conseguir una textura intermedia entre crema y pomada.
El óxido de zinc lo he utilizado en este caso simplemente con fines estéticos, para blanquear la crema, pero sus usos y beneficios son también variados. Se añade a la fase oleosa y se mezcla muy bien con los aceites antes de emulsionar con el agua.