Es una manera muy práctica y rápida de hidratarnos después de la ducha, sobre todo en estos meses de invierno en los que nos apetece vestinos rápido, sólo hay que frotar la barra sobre la piel y no hace falta extenderla. Esta hecha con mantecas, aceites sólidos a temperatura ambiente, cera para darle aún más dureza y una parte de un aceite vegetal líquido a vuestra elección.
He hecho dos pruebas, en una he utilizado aceite de almendras y cera de abeja y en la otra aceite de oliva y cera carnauba. Las dos han resultado satisfacctorias, pero me gusta más la de cera carnauba porque la encuentro un poquito más dura y creo que tardará más en gastarse.
Esta es la fórmula:
– 30 gramos de manteca de karité
– 30 gramos de aceite de coco
– 30 gramos de aceite de oliva o almendras
– 10 gramos de cera carnauba o cera de abeja
Yo he utilizado manteca de karité virgen y sin refinar, Tiene propiedades suavizantes en arrugas y estrías, y es un regenerador natural que previene el envejecimiento. Se puede utilizar cualquier tipo de manteca, como cacao o mango.
La forma de preparar estas barras es realmente fácil. Sólo hay que poner todos los ingredientes juntos al baño maría y esperar a que se fundan. Una vez fundidos se pasan a los moldes, individuales y si son de silicona mejor para que sea más fácil desmoldar. Se mete el molde a la nevera o al congelador para que endurezca más rápido y en un ratito ya teneis listas vuestras pastillas hidratantes.
Recién pasado al molde, cuando la mezcla aún está líquida, podeis añadirle unas 15 gotas de aceite esencial a cada una de las barras, yo he usado aceite esencial de menta (muy refrescante), aceite esencial de lavanda (relajante) y aceite esencial de ciprés (bueno para la circulación y la celulitis).
Y aquí están las barritas ya listas para usar, la más blanquita es la que lleva aceite de almendras y las verdes el aceite de oliva.

Espero que os gusten.